Trastorno de ansiedad social (fobia social)
DSM-5 300.23 (F40.10)
El Trastorno de ansiedad social o fobia social es una de las fobias más usuales aunque a veces no e identifica como tal ya que se produce en contextos que suelen ser ansiógenos para muchas personas.
Se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado con ciertas situaciones o actuaciones sociales.
Afortunadamente es una fobia que con el tratamiento psicológico adecuado puede remitir de forma rápida, eficaz y permanente.
En el DSM 5 se define de la siguiente forma:
Trastorno de ansiedad social (fobia social) 300.23 (F40.10)
A) Miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que el individuo está expuesto al posible examen por parte de otras personas. Algunos ejemplos son las interacciones sociales (p. ej., mantener una conversación, reunirse con personas extrañas), ser observado (p. ej., comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (p. ej., dar una charla).
Nota: En los niños, la ansiedad se puede producir en las reuniones con individuos de su misma edad y no solamente en la interacción con los adultos.
B) El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen; que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).
C) Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad.
Nota: En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados, aferrarse, encogerse o el fracaso de hablar en situaciones sociales.
D) Las situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa.
E) El miedo o la ansiedad son desproporcionados a la amenaza real planteada por la situación social y al contexto sociocultural.
F) El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
G) El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
H) El miedo, la ansiedad o la evitación no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica.
I) El miedo, la ansiedad o la evitación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el trastorno de pánico, el trastorno dismórfico corporal o un trastorno del espectro del autismo.
J) Si existe otra afección médica (p. ej., enfermedad de Parkinson, obesidad, desfiguración debida a quemaduras o lesiones) el miedo, la ansiedad o la evitación está claramente no relacionada o es excesiva.
Especificar si:
Sólo actuación: Si el miedo se limita a hablar o actuar en público.
Le recomendamos que acude a un profesional de la Psicología si cree que puede padecer este trastorno.